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¿Privacidad narcisista?

PRIVACIDAD.
1. f. Ámbito de la vida privada que se tiene derecho a proteger de cualquier intromisión.

NARCISISMO.
1. m. Manía propia del narciso
2. m. Excesiva complacencia en la consideración de las propias facultades u obras.

En uno de mis recientes talleres, alguien expresó preocupación por la privacidad al usar Rades Sociales. ¿Cómo era posible que no hubiera mencionado un tema de tanta importancia? De inmediato, me alisté a escupir mecanicamente mi explicación prefabricada: “Con un tiempo tan limitado quise enfocarme en…” Y sin embargo, me sorprendí al oirme decir: “¿Privacidad? ¿Cúal privacidad?”

Lo instintivo de mi pronunciamiento me puso de nervios. Creí estar sufriendo un ataque agudo de “conspiracionismo” – algo que podría facilmente explicarse como otra de mis disonancias cognitivas. Pero pronto entendí la cruda verdad tras mi respuesta. Mi privacidad fue sacrificada hace tiempo en el sacrosanto altar de la Cibernética. Despues de todo, nadie me obliga a pasar horas y horas promocionando mmis interioridades en las Internet.

La privacidad debe residir fluctuante entre la necesidad de seguridad y la de pertenencia social. Cuanto más privados somos, más seguros deberíamos sentirnos. Con la apertura de nuestro ser interior a otros, mayor es nuestro sentido de intimidad y pertenencia. Y es justamente eso, lo que nos hace debatirnos incesantes a quien “seguir”, o con quien tener “amistad”, en nuestras relaciones cibernéticas. ¿Debería dejar que mi madre, que es una dominante, sea mi “amiga” en Facebook? ¿Hago lo correcto al permitir que mi jefe me “siga” en Twitter? ¿Debería “compartir” con mi esposa las fotos de mis amiguitas amigos de Flickr? Esos si que son dilemas sobre privacidad cibernética.

Con esa salvedad, hablar de privacidad en las Redes Sociales es absurdo. Al final de cuentas, el contenido de nuestro perfil cibernético tiene muy poco que ver con quien verdaderamente somos. Nuestra vida electrónica, y conectada require el acto creativo de teclearnos para existir como seres virtuales. Y la mayoría nos tecleamos y fotografiamos con vitalidad narcisista. Te aseguro que ese narcisimo callará cualquier apetito por tu privacidad. El narcisimo cibernético nos da nada que proteger, y todo para promover, acerca de nosotros.

Así que, conéctate con mi perfil social y experimenta quien soy yo “realmente”. Como prominente teósofo es mi obligación guiarte a la Verdad. Como Media guru, te haré entender el próximo eslabón en la evolución tecnológica. Debes contar con mi “amistad”, y ser uno de mis tantos “seguidores”. Después de todo, las mías son palabras de inmensa profundidad, innovadoras contribuciones del bién pensar global. No te detengas. Ríndete a tu inexorable destino pulsando “Me gusta” ahora mismo.



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